Grupo Musical de Arenas, Leonardo Ortiz (Trompa Negra) en el cuatro, Salomón Natera en la guitarra y Eliso Gerardino O. al violín.Parece un comentario despectivo, nada mas alejado de ello. El término lo acuñó, nuestro querido Padre, para referirse cariñosamente y echando vainas, al grupo musical integrado, por varios de los cultores populares de la música en nuestro Pueblo de Arenas. Simplemente con el calificativo él no pretendía descalificar los méritos y aptitudes de nuestros músicos, solo resaltar un hecho que destacaba entre los integrantes, que además de familiares, padecían de estrabismo (coloquialmente conocidos como bizcos) y otro padecía de una catarata congénita. Su afecto y reconocimiento por ellos era manifiesto, además de reciproco, no habia fiesta decembrina y patronales que no fueramos visitados en la Medicatura y luego en Cumanacoa, por este grupo musical del pueblo. A ellos les legó una bandolina que adquirió en España y que nunca pudo aprender a tocar.
Este grupo musical, cuya foto engalana esta entrada, amenizaba muchas de las festividades y momentos especiales en Arenas, no recibián ningún aporte monetario...solo por el amor al arte que en síntesis constituía su modo de vida y de ser cultores populares de verdad. Varios de ellos se dedicaban también en sus tiempos libres a construir intrumentos musicales, en especial cuatros, especialidad de Trompa Negra. Los tres integrantes del grupo que aparece en la foto, físicamente ya no se encuentran con nosotros pero su afán musical y su dedicación todavía pervive.
clpg2009
Cuenta una leyenda urbana de Arenas, que la musica tuerta, una noche por los lados de Barranquin, fueron a llevar una serenata, a una mujer que estaba de novia con un maestro. El maestro de escuela les pidio que le cantara a su novia una cancion que estaba sonando mucho en la radio, para contentar a su amada. Salomon ( el cantante del trio) blanqueaba los ojos cuando se inspiraba a cantar: La letra de la cancion posiblemente todavia se recuerde. Se lee mas o menos asi su comienzo: ¨ Te regalo yo mis ojos, mis cabellos y mi boca, y hasta el aire que respiro, yo mi vida te regalo...porque espero que comprendas, que mi amor es algo grande,...¨. La novia salió con un balde de agua, gritandoles: ¿Y estos revirecos son los que me van a regalar los ojos?. ¡Pues hay les va algo grande!. Y les echó un baño de agua fria. Claro, a esta mujer no la contentaban asi nomas compadre. ¡Un Viva por la musica tuerta!.
ResponderEliminarTe regalo yo mis ojos, de Gabriela Ferri. Como hay ojos en el mundo! y nosotros con una música tuerta!!!! jajajajajaja. Esa anecdota esta de Salón Tito!!!
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